El experimento de Asch

Me llega un vídeo a través de notengotele.com sobre un estudio realizado en base al comportamiento grupal...de nuevo. El experimento de Asch. Por lo visto nuestras decisiones muchas veces están condicionadas por las elecciones o decisiones de los demás. Esto quiere decir que si nosotros estamos completamente seguros de una respuesta, y el grupo contesta anteriormente de forma equivocada, nos vemos "forzados" a contestar de la misma manera... bueno, a ver, de momento te dejo el vídeo.




¿Qué piensas? Si llevas esto a la vida diaria, a nuestro sistema social y político. Si un puñado de personas hacen cambiar la respuesta, ¿qué sucede si son millones?
Independientemente de esto, y conspiranoias aparte, ¿ pensáis que alguna de vuestras respuestas, en algún aspecto de vuestra vida, al estar condicionada por el grupo no os permite avanzar hacia un objetivo? Detrás de todo esto podríamos encontrar cosas del tipo: "que dirán los demás si..." "...¿seré normal si realizo tal o cual cosa? los demás no lo hacen... De nuevo la masa ejerce presión sobre el resto, y cuanto daño puede hacer.
Bueno, también tengo decir que a la persona del vídeo son varios factores los que le hacen cambiar esa respuesta. Quizás en otro lugar, en el cual él se sienta "seguro", se mantenga firma en su respuesta.
¿Qué pensáis?

En las montañas.



Si hay algo que no me gusta realizar en consulta es aconsejar, avisar u opinar. Por el contrario, lo que más me gusta es observar, oír y sentir que la persona a la que "acompaño" está inmersa en un proceso, normalmente de cambio.
Siento que si hago algunos de los aspectos de los que huyo como opinar o aconsejar, introduzco a la persona en mi camino y no en el suyo, ya que esas opiniones y consejos surgen desde mi experiencia, no desde la suya.
Solo dispongo de un breve lapso de tiempo para realizar las preguntas adecuadas partiendo del lenguaje que presente ante mi, y moverme por los campos que la PNL y la kinesiología da. Eliminando el polvo o la bruma que envuelva la exposición del problema o cambio a realizar. Es así como se consigue que la persona vuelva al equilibrio, SU equilibrio; a través de un proceso, SU proceso.
Leo en blogs y páginas de internet sobre terapias que trabajan emociones y acompañamientos hacia un objetivo, frases y citas referentes a comportamientos y emociones, pero no nos engañemos, en la mayoría de las ocasiones sin citas y frases que resuenan muy bonitas, pero no generan un cambio por si mismas. Todos podríamos decir unas cuantas de carrerilla con su nombre de autor y todo. Y a mí precisamente me viene una a la memoria:

Quien escribe con sangre y en forma de sentencias, ése no quiere ser leído, sino aprendido de memoria. 
En las montañas el camino más corto es el que va de cumbre a cumbre: mas para ello tienes que tener piernas largas. Cumbres deben ser las sentencias: y aquellos a quienes se habla, hombres altos y robustos.
FRIEDRICH NIETZSCHE 
"Así habló Zaratustra"

Nadie tiene la llave ni el conocimiento para mostrarte tu verdadero camino. Solo hay que devolver a la persona a SU lugar, y desde ahí decidirá cual es la sentencia. De echo, no importará la sentencia, solo SU experiencia, con la que contará en ese momento. Es entonces cuando sobran las palabras y todo lo que has trabajado no importa. "ERES", y eso muchas veces es suficiente.

La educación prohibída

Está circulando por internet, y me parece interesante, a pesar de no hablar sobre "Homeschooling". Quiero compartirlo contigo.


¿Miedo?

Hoy aprovecho para hablaros sobre un seminario gratuito, o parte de el, al que tuve la gran oportunidad de asistir, impartido por un gran amigo, Francesc Marieges, en el cual habla del miedo y los cambios necesarios para encaminarse y disfrutar de la libertad.
Perfectamente estructurado y explicado, a mi personalmente me ha ayudado a marcar más si cabe un concepto que desde hace un tiempo me ronda la cabeza, ser libre, o lo que es casi lo mismo, poder experimentar la felicidad a tu antojo, es una decisión. No depende de nada ni de nadie, tan solo de decidirlo. En ningún momento hablo de facilidad, sino de decisión y felicidad, y al igual que Francesc comenta en los primeros minutos del seminario, no hay recetas milagrosas para adquirir o realizar ese cambio tan necesario en tantas personas.


Vivimos fuertemente manipulados a través del miedo, pero ¿qué es ese miedo que sientes? ¿cómo sabes que es miedo lo que sientes? Supongamos que te da miedo hablar en público ¿es realmente miedo a hablar en público? ¿tan solo es ese hecho? ¿qué hace que tengas miedo a hablar en público? y aquí lanzo una serie de suposiciones, ya que no se si tú, que estás leyendo en este momento, tienes miedo a eso exactamente. Por lo tanto podemos hacer una cosa, cambia el miedo a hablar en público por un miedo tuyo, y el proceso que intento llevar a cabo servirá de todas formas. La idea es poner una linea de puntos en el miedo y que cada uno anote y rellene con el suyo particular.
¿Qué hace que te de miedo hablar en público? ¿Que te juzguen? ¿si te juzgan qué sucede? ¿te sientes mal?¿si te sientes mal qué sucede? ¿enfermas o caes en depresión? ¿si enfermas y caes en depresión qué sucede? Es más que probable que lleguemos a la muerte, y así con prácticamente todos los miedos. ¿Se esconde entonces siempre el miedo a la muerte tras los miedos más mundanos que experimentamos cada día? Bueno la cosa oscila entre el miedo a estar solo y el miedo a morir. Aunque si reducimos y acercamos un poco más la lupa, podríamos transformar también el miedo de la soledad, al de la muerte.

Vale, si tomamos como cierta esta premisa, la del miedo a la muerte ¿qué hace que nos de miedo morir? El dejar de estar con nuestros seres queridos, dejar de hacer eso que tanto nos gusta, no poder realizar todo aquello que queremos, pues detrás de la muerte y mientras no se demuestre lo contrario, puede parecer complicado ponerte, no se, a tocar la guitarra.
Entonces, como puedo asegurar que estás vivo por leer estas líneas, mientras pasa la vida fraccionada de forma humana en años, meses, semanas,... ¿qué estás haciendo? ¿vives? ¿qué es para ti la vida? ¿qué significado tiene para ti vivir? ¿porqué y para qué piensas que merece la pena vivir?
¿Estar en PAZ o ser FELIZ? ¿ya lo has decidido?.

Tengo pendiente subir el seminario en cuanto pueda, pero me he encontrado con algún problemilla. Así que a quien le pueda interesar dejo enlace: http://www.taodelcambio.com/el_curso.html?m=m-16-3 buscar seminario "Miedo, cambio y libertad"




Seguir a la masa

Hoy traigo un vídeo que he podido ver a través de "Menéame" y "pijamasurf.com". Otro experimento en el que se puede observar como cambia la forma de actuar de una persona arrastrada por el comportamiento de "la masa". En este caso la masa la conforman poco más de un puñado de tres o cuatro personas en un ascensor.
 
 ¿Curioso verdad? ¿qué hace que cambien su situación?. De nuevo pienso que detrás se encuentra el miedo a ser excluido. Si los demás se ponen así, alguna razón habrá, no lo pregunto para que no piensen nada extraño, y me pongo como ellos para estar en sintonía, por muy extraño que parezca. Ellos tienen que saber más que yo.
Antes de seguir al grupo y perder tu individualidad, pregunta, pregúntate, y decide con criterio.

Indefensión aprendida.

Llevo semanas sin publicar. Problemas informáticos, cambio de vivienda y alguna escusa más. Así que rompo el silencio de nuevo. Hoy traigo un vídeo que me ha pasado una gran persona, Francesc, que habla sobra la "indefensión aprendida" y que me gustaría pudieses echarle un vistazo, solo te llevará cinco minutos.

Curioso comportamiento ¿sí?, y que malas son las comparaciones. Con que facilidad induce a un comportamiento aprendido y "negativo". ¿En que momento se aprende dicho comportamiento? ¿En que momento decides compararte con los de tu alrededor para valorar tus acciones o resultados de forma negativa? ¿En que momento aprendes a censurarte por pensar que los demás son mejores que tú? La mayoría de los calificativos que los alumnos comentan en el vídeo se basan en el miedo a la inferioridad e incluso detrás podríamos encontrar miedo a no formar parte de la comunidad donde te encuentras. Y más atrás, el miedo inconsciente del resultado de no formar parte de la comunidad, de sentirnos excluidos, y que el resultado de la exclusión representa falta de alimento y seguridad, y por lo tanto la posible muerte. Puede sonar extraño, pero si rascamos y rascamos, casi todos los miedos se concentran en no perder la seguridad de mantenerte vivo. Es una tendencia muy generalizada el "machacarse" por decisiones pasadas, por como es nuestra vida, por no poder realizar esto o aquello... Una vez más, derivemos esto a un aspecto más positivo, vayamos en primer lugar al momento en el que diste esa respuesta por primera vez. Comprende desde ahí que hizo que tuvieses esa respuesta y cual fue la intención positiva de dicho comportamiento. Comprende que en aquel primer momento hubo una razón positiva para provocar esa acción. Escucha a tu cuerpo lo que quiere decirte, de que te avisa ese nudo en el estómago o esa presión en el pecho que te impide respirar. Comprende que no eres ni mejor ni peor que nadie, que simplemente ERES. Deja de imaginar el juicio que puedan estar emitiendo los demás, y aunque no lo imagines y lo sepas con seguridad, no permitas que ello te condicione. Piensa siempre en qué puedes aprender, estancarse en ese momento y repetirlo en la línea de tu vida no te llevará a ningún lugar. Pregúntate ¿qué hace que me sienta así?. Deja los insultos del tipo: "es que soy un..." a un lado. No te lesiones el ánimo. Piensa en: "Bueno, no pasa nada, ¿qué me ha sucedido? ¿cómo voy a hacerlo la próxima vez?" ¿Imaginas a un niño aprendiendo a caminar comparándose con todas las personas que caminan a su alrededor?. El mundo estaría lleno de gente gateando.

Cadenas del pasado




Las decisiones del presente las tomas desde un aprendizaje, desde unas creencias. El aprendizaje implicado es generado por multitud de estímulos y situaciones que suceden en nuestras vidas. Comportamientos y decisiones que en su momento fueron adecuados para conseguir salir airoso de un problema, son los que de alguna manera van condicionando las decisiones futuras. Dependiendo del tiempo que se tarde en poner freno o comprensión del momento pasado iremos o no grabando a fuego el protocolo a seguir.

Luego existe el hecho de la "no superación" de un evento pasado, ya sea un fallecimiento, una separación, una disputa familiar... Cuantas decisiones del presente condicionadas por la semilla del: que mala persona soy que dije esto... Murio esa persona tan allegada a mi y ya nada volverá a ser lo mismo...

Pasan los años, esas experiencias quedan ahí, sin sanar, sin extraer un aprendizaje de ellas, recordándolas de vez en cuando mientras el estómago se te encoje. Van condicionando poco a poco todas y cada una de tus decisiones. Aparece dolor a nivel físico y emocional. Y parece que todo empeora.
Son experiencias, nada más que eso. Son decisiones pasadas de las que aprender para dejar de luchar contra ellas, para que no sea tu estómago el que responda al estímulo del recuerdo. Son personas que se van para dejar espacio a otras, que han vivido sus vidas tal y como a tenido que ser, y en su tiempo exacto.

Con algunas herramientas terapéuticas, en ocasiones por necesidad, hay que remontarse al pasado, y cuantas veces hay que detenerse en alguno de estos aspectos y darle otra perspectiva para que eso repercuta en el ahora, en el estado de ánimo actual, y en la toma de decisiones del futuro.

Puede parecer difícil, y puede que en ocasiones lo sea, todo depende sobre todo del sistema de creencias con el que contemos y en reconocer donde nos encontramos, como nos encontramos y cuales son las limitaciones y el potencial real con el que contamos, sin engaños. Llévate bien contigo mismo, eres tu mejor compañero y no puedes abandonarte, el uno no vive sin el otro.
Mira hacia atrás y ríete de los peligros pasados.
Walter Scott. Escritor británico

Kinesiología y equilibrio



En la entrevista, en la que el paciente explica la situación a cambiar o mejorar, comenzamos a observar cuales son los movimientos que utiliza para ir "marcando" de alguna manera donde ubica cada uno de los desequilibrios, y cual es el movimiento utilizado para guardar por ejemplo un comportamiento. Una posición de equilibrio entre todo nuestro sistema muscular que genera una forma de actuar y pensar. Toda esa posición tiene un inicio en alguno de ellos específicamente, que genera la compensación con el resto. Por ejemplo, cuando vemos a una persona abatida con la columna inclinada hacia delante, cabeza gacha, brazos caídos, piernas semi-flexionadas... esa posición lleva al concepto que tenga formado desde su mapa a la representación de abatimiento, entonces puede expresar como se siente. Si eliminamos esa memoria que genera la posición, la forma de pensar cambia, el abatimiento desaparece. La energía vuelve a fluir de forma adecuada. Resulta sorprendente cuando, con la información "grabada" para trabajar, comienzas a "borrar" o modificar y devolver su verdadero equilibrio, y en muchas ocasiones devuelves color a la piel, cambia la expresión facial, va "llegando" información de la parte inconsciente de alguna manera estancada sabiamente por nuestro cuerpo y va recordando cualquier tipo de información.
Todo ello hace de la kinesiología un trabajo sorprendente. Muchos pacientes no saben como explicar exactamente cual es la mejoría, pero se sienten mejor. Ese es el equilibrio, algo más suelto, algo más alegre, más centrado, con más ganas, con más ideas.

El lado oculto de lenguaje

Palabras y magia fueron al principio una y la misma cosa, e incluso hoy las palabras siguen reteniendo gran parte de su poder mágico. Con ellas podemos darnos unos a otros la mayor felicidad o la más grande de las desesperaciones, con ellas imparte el maestro sus enseñanzas a sus discípulos, con ellas arrastra el orador a quienes le escuchan, determinando sus juicios y sus decisiones. Las palabras apelan a las emociones y constituyen, de forma universal, el medio a través del cual influimos sobre nuestros congéneres.
Sigmund Freud.






Es bastante generalizado el hecho de ocultar información tras el lenguaje que usamos. Resulta bastante inespecífico. Pongamos un ejemplo: Uno debe respetar las necesidades de los demás. Parece una frase sencilla que puede ser usada en multitud de conversaciones. Ahora limpiemos un poco la frase. ¿Uno? ¿quien específicamente? ¿las necesidades? ¿qué necesidades? ¿de los demás? ¿quienes?. Pongamos que resolvemos dichas preguntas. Pongamos que "el uno" del que habla sea él mismo. Que "los demás" a los que se refiere sea Paquito, un amigo, y que "las necesidades" sean respetar su momento mientras duerme. La frase podría quedar más o menos así: Yo respeto el momento de sueño de Paquito.
La diferencia es notable. Pues esta forma de hablar es la más común. Usar generalizaciones del tipo: Hay personas que... , la gente suele... Siempre que pasa tal cosa... Todo esto podríamos llamarlo violaciones de lenguaje. Violaciones que si estamos atentos y realizamos la pregunta correcta y concreta, o incluso para nosotros mismos, si cambiamos ese lenguaje, obtenemos un cambio instantaneo. Nos hacemos responsables de lo que decímos, e incluso en muchas ocasiones, nos damos cuenta a la hora de reconstruir la frase, que el mensaje a perdido el sentido.
¿Cuantas veces oís estas frases al día y las aceptáis como normales? Toda la información ausente en el mensaje la rellenamos con nuestras creencias y nuestro mapa del territorio. La gente es que no tiene otra cosa que hacer que molestarme ¿cuantas veces la has oído? ¿que gente? ¿que te molesta? Es muy probable que "la gente" pase a ser una o dos personas, aunque parezca el mundo entero, y lo que le molesta y tu pensabas que era cualquier otra cosa pase a ser solamente un saludo. Fulanito y Menganito me molestan al saludarme dándome un golpe en el hombro.
Piensa en ello. Me gustaría lanzar un reto. Solo durante un día, estate atento a las generalizaciones que usas y usan las personas de tu alrededor. Pregúntate y pregunta a los demás para escuchar de nuevo el mensaje, y observa, escucha y siente los resultados.

Cruzar el rio



Hoy he podido leer una metáfora que me ha parecido puede explicar de otra manera el implicarse y el mostrarse al mundo. Y por mostrarse al mundo no me refiero a salir desnudo a la calle o ir explicando por ahí toda tu vida, me refiero a andar sin tapujos, a ser sincero, sobre todo con nosotros mismos y después con los demás, algo que debería venir rodado solamente por el orden de los conceptos. Reconocer lo que somos, nuestras debilidades y nuestros potenciales, en como podemos mejorarlos y quien nos puede ayudar si hiciese falta. En mostrarnos realmente como somos, sin filtros ni creencias, sin el miedo al que dirán o podrán pensar de nosotros si hacemos o decimos tal cosa.

Pongamos que te encuentras en la orilla de un río, y al otro lado se encuentra un amigo o amiga. Tomáis la decisión de reuniros. ¿Qué haces? ¿agitas los brazos para que ella o el entienda que cruce el rió hacia tu orilla? ¿y si el amigo hace lo mismo?.

Piensa en otra opción. Puedes implicarte y convertirte en la persona que se involucra, que toma las riendas, que sale de su "mapa" u orilla. Que es capaz de intercambiar y tomar sus propias decisiones. Qué después de involucrarse en la otra orilla lleva a la persona hacia la suya para mostrársela, dejando en el agua esas voces internas que machacan día a día, esos miedos.
¿Cómo serían las relaciones entre personas?. Hago una generalización, muchas personas esperan a que el otro cruce. ¿Y si todos esperamos?.

Implicarse o esperar.


Considero importante la implicación por parte del paciente en cuanto a realizar un cambio, ya sea dolor físico o emocional. Normalmente esperamos que las cosas simplemente sucedan, no se va a por ellas. Cuando hay un dolor , insisto ya sea físico o emocional, y la persona decide poner un remedio, es el comienzo de un movimiento, y eso está bien. Es el momento de tomar una decisión, y se considera que hace falta un acompañamiento de una segunda persona. Está bien puesto que es un comienzo a estar dispuesto a generar un cambio, normalmente a un estado saludable. Ahora bien, muchas veces ese movimiento se detiene ahí, y de repente esperamos que el objetivo nos lo arrastren poco a poco a nosotros. Sí, es movimiento, pero no el nuestro, y el esfuerzo y desgaste de energía es mucho mayor. Observo que cuando la persona de alguna manera se implica en la terapia, al mismo tiempo que el objetivo se aproxima, la persona se acerca a mayor velocidad hacia el mismo. Es decir, no es lo mismo ir, que te hagan un masaje y esperar que el problema esté solucionado en un número X de masajes , a ir a que te hagan un masaje y comiences a tomar conciencia de qué es lo que te ha llevado a ese dolor, cual es el comportamiento, el trabajo, la alimentación, la postura corporal y la forma de pensar que te han llevado ahí, y para rematar, cómo puedes modificar eso para que el dolor de espalda no vuelva a aparecer. El trabajo del masajista sigue siendo el mismo, pero el resultado es diferente.
Por supuesto que el trabajo del terapeuta es "guiar" o acompañar a la persona en el proceso aportando sus conocimientos en la sesión e incluso aconsejando que es lo que podría irle bien, puede recomendar una dieta, pero la decisión de regirse a ella es tan solo de la persona.
Es por eso por lo que pienso que al cabo del tiempo vuelven a surgir los mismos síntomas, hemos eliminado la contractura en la espalda, pero al volver exactamente a hacer la misma vida de antes vuelve de nuevo la contractura. Existe una debilidad y el cuerpo sabe como compensarla. Hay que localizar donde se encuentra el desequilibrio que genera esa contractura, y si para solucionar dicho desequilibrio hay que cambiar un hábito, hasta que no lo cambiemos se irán poniendo parches. Tanto que incluso el cuerpo se cansará de quejarse ahí para quejarse en otro lugar, pero seguirá quejándose.
Lo más curioso de todo es que la persona, con tan solo unas pocas preguntas, ya sabe por donde van los cambios necesarios a realizar, pero surge el miedo a desplazarse de lo que podríamos llamar "zona de confort", esa zona en la que nos movemos apaciblemente, donde todo, lo bueno y lo malo, lo tenemos de alguna forma controlado. Sabemos que pasará esto, luego esto, y luego esto otro y de nuevo el mismo resultado, y el mes que viene otra vez.
Imagina que rompes con esos hábitos, imagina que dentro de un año justamente estás libre de esos hábitos con los que consigues siempre esos resultados no deseados. ¿Cómo te ves? ¿con quien estás? ¿qué estás haciendo? ¿cómo te sientes?. y ahora, desde ese punto en la imaginación a un año vista ¿qué piensas que ha hecho tu YO del futuro para conseguir estar ahí? ¿cómo rompió los hábitos y salió de la "zona de confort"? ¿cuales son exactamente los pasos que HA REALIZADO para estar ahí, en ese lugar tan deseado?
Os dejo con un precioso vídeo que ya puse en este blog, que muchos habréis visto ya, y que hace poco volví a ver en un maravilloso seminario al que tuve la oportunidad de asistir.

El mapa no es el territorio 1

El hombre es la creación del pensamiento; lo que piensa en su vida, en eso mismo se convertirá en lo sucesivo.

Chhandogyopanishad


Cuando realicé el curso de PNL allá por 2006, aprendí el concepto de "El mapa no es el territorio". Algo que por otra parte explica muy bien muchos de los comportamientos que tenemos y como comprensión del comportamiento de los demás.
Todos vivimos en un mismo "territorio" (realidad), pero no tenemos un mismo "mapa" o interpretación de la realidad. Imaginaros a una persona en Nueva York con el mapa de metro de Barcelona, es muy probable que lo tenga complicado para llegar a su destino.
El territorio o realidad lo percibimos a través de una serie de filtros "VAKOG" Visual, Auditivo, Kinestésico, Olfativo y Gustativo. Esos son los filtros a través de los cuales pasamos la información que recibimos de la realidad. Luego de pasar ese filtrado y teniendo en cuenta nuestros aprendizajes, (experiencias, cultura, educación,...) creamos un mapa, es decir, una "representación" personal del territorio.


Y aquí es donde empieza el juego de mapas entre personas. Cuanto mayor sea tu mapa, mayores serán tus formas de actuar en diferentes circunstancias. Tres observadores ante una persona corriendo pueden definir diferentes situaciones. Para uno habrá robado algo por su experiencia al haber vivido en un lugar donde los robos estaban a la orden del día, para otro estará entrenándose ya que ha sido deportista toda la vida y cree conocer las diferentes formas en la que una persona corre, y para otro simplemente estará llegando tarde a algún lugar, que es lo que normalmente le sucede a él. Son tres mapas diferentes para una misma realidad. Y lo mejor no es esto, si no la discusión que puede generar el tema entre ellos tres pretendiendo implantar en los otros su propio mapa y en ocasiones, como gusta llamar, la "verdad".
Para unos las cosas son de una manera, y para otros de otra. Si pudiésemos tomar conciencia de la amplitud que puede adquirir nuestro mapa, nos daríamos cuenta de lo que somos capaces de realizar.
Por eso el "mapa" no es el "territorio". Por eso hay muchas personas que discuten y discuten... confunden el mapa con el territorio. El mapa en el que ellos viven es su realidad, lo malo es que intentan que su mapa se convierta en tu realidad. Por eso existen personas que te dicen lo que eres capaz o no de realizar e incluso parecen saber mejor que tú que es lo mejor para ti.
El tema de los mapas y el territorio es largo y extendido. Continuaré con más factores más adelante
Os dejo un vídeo ¿qué os dice vuestra experiencia de la realidad?




Somos lo que asimilamos de lo que comemos.

Hace un tiempo un amigo publicó en su blog http://taodelcambio.blogspot.com una conferencia de Dr. Russell Blaylock "Alimentación y conducta", es decir, la manera en la que la alimentación influye en la conducta de las personas y diferentes estudios realizados sobre ello.
Reducir riesgos sobre enfermedades como el cáncer, y conseguir conductas "positivas" o "negativas" cambiando la alimentación .
Espero os haga pensar tanto como a mí, sobre lo que nos dan y nosotros decidimos comer, y tomar conciencia de como nos alimentamos y como repercute en nuestro comportamiento y por supuesto en nuestras decisiones. Sabiendo que salimos de unas fechas en la que los excesos están a la orden del día, estaría bien realizarse unas preguntas sobre lo que obtenemos con ello, y porque no, cambiarlo. Es tan solo una decisión, y es nuestra y de nadie más.